El Hogar Canela está ubicado en la columna 47 del camino Vergara, en Ensenada, localidad próxima a La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. A cargo de la asociación Pro Amparo y Defensa del Animal, “funcionaba” como un espacio para la protección de animales desamparados. Pero luego de repetidas denuncias sobre abusos a los animales que alojaba el hogar Canela, se realizaron allanamientos, donde se descubrió la verdadera cara del horror que allí sucedia.
Los animales (unos 64 perros) fueron encontrados, en Agosto de 2007, en absoluto estado de abandono, desnutridos, maltratados, heridos, con infecciones y muchos al borde de la muerte. Pero hay más: según el inspector Claudio Jaidar, jefe de la DDI La Plata, en el predio había “unos 20 animales muertos y una fosa común con esqueletos”.
Las organizaciones protectoras de animales cuestionan al juez platense Guillermo Atencio por su actuación en la causa que tramita los maltratos infligidos a los canes alojados en este hogar regenteado por un hombre denunciado por torturar animales. Dijeron que el magistrado “no está tomando las medidas necesarias para mantener vivos a los perros”. De los 64 canes hallados en estado desesperante, “ya murieron más de treinta” señaló el secretario de OPIVAA (Organización de Protección Integral a la Vida Animal Argentina) Marcelo Moreno. Además, recordó que en el citado hogar, “permanece a cargo de Juan Carlos Auscarria, que ya fue condenado por maltratar y matar perros, y hace pocos días fue dejado en libertad por el juez Atencio, quien le permitió tener un arresto domiciliario en el mismo lugar donde comete las torturas”.
El magistrado “no tomó las medidas necesarias para que nosotros podamos entrar y cuidar de los animales, darles agua, comida o atención veterinaria”, aclararon las organizaciones de defensa al animal.
Pero es necesario aclarar que esto no viene de hace poco. En 1992, bajo el número de causa nº 12.723 se tramitó en el entonces juzgado Criminal y Correccional nº 14 otra acusación contra Auscarría, que fue condenado a dos meses de prisión en suspenso al comprobarse que sometía a los perros a toda clase de maltratos: “Los golpeaba con palos o fierros hasta producirles la muerte, los bañaba en líquido con veneno para matarlos, los perforaba con un fierro y los tiraba detrás de una tapia para que se pudrieran”, detalló una denunciante.
En 2003 se presentó una nueva denuncia contra el hogar Canela y Auscarría, que recayó en la misma UFI que ahora requirió el allanamiento, pero recién en el pasado mes de junio, y gracias al testimonio de la abogada Silvina Cairo, el tema obtuvo un fuerte impulso. Esta vez, bajo el número de IPP 18559/07.
Las autoridades NO VEN, NO ESCUCHAN… sólo muestran una evidente irresponsabilidad moral. Por eso debemos presionar para que ésto termine.
GRACIAS AL APOYO DE MÁS DE 20 MIL PERSONAS QUE FIRMARON PARA TERMINAR CON ÉSTE HORROR, EL HOGAR CANELA FUE CLAUSURADO, GRACIAS POR APOYAR ÉSTA CAUSA! Ver nota
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